MI HISTORIA
Desde pequeño, el deporte y la naturaleza han formado parte de mi vida. Recuerdo compartir momentos con mi padre practicando escalada, fútbol, lucha, tenis, esquí, natación, baloncesto… aunque el fútbol fue siempre mi gran pasión.
Jugué durante años en el equipo de mi pueblo, hasta que empecé a convivir con diferentes lesiones y problemas que limitaban mi rendimiento. Aquello despertó en mí la curiosidad por entender mejor el cuerpo, el dolor, las lesiones y el rendimiento, y acabó marcando también mi camino profesional. En 2013 comencé el Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, después cursé un Máster en Readaptación de Lesiones y, más adelante, el Grado en Fisioterapia.
Con el tiempo empecé también a cuestionarme nuestra relación con los demás animales. Comencé a informarme sobre lo que había detrás de su utilización para alimentación, vestimenta, entretenimiento y otras formas de explotación, y fui tomando conciencia de una realidad que hasta entonces había normalizado.
Entender que los demás animales son seres sintientes, con sus propias experiencias e intereses, cambió profundamente mi forma de verlos. Dejé de preguntarme únicamente cómo eran tratados y empecé a cuestionarme algo más fundamental: qué derecho tenemos a utilizarlos como recursos para nuestros propios fines.
Así llegué al veganismo, no como una dieta ni como una forma de cuidar mi salud o el planeta, sino como un principio ético de rechazo a la explotación animal. Con los años, esa convicción acabó convirtiéndose también en una parte muy importante de mi vida: el activismo por la liberación animal.

Mi misión
Mejorar la vida de las personas a través de la fisioterapia y el entrenamiento, ayudándolas a comprender mejor su dolor, recuperar confianza y desarrollar sus capacidades. Y, a través del activismo, contribuir a cambiar nuestra relación con los demás animales y avanzar hacia su liberación.
Mis valores
Respeto, justicia y empatía. Creo que todo ser sintiente merece que sus intereses sean tenidos en consideración y que ningún animal debería ser utilizado como un recurso para nuestros propios fines.